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¿Por qué gotean los radiadores y cómo arreglarlo?

21 de septiembre de 2021

Normalmente los radiadores gotean por el desconocimiento que existe en torno a su mantenimiento periódico, ya que, de hecho, pueden sufrir averías por desgaste con el uso.

Ver que tus radiadores gotean es una prueba certera de que la presión interna y el calor empiezan a pasar factura. Estas dos son las principales causas de daños, junto con la corrosión y el desgaste normal de los materiales.

Para estar protegido ante cualquier incidencia con los radiadores u otros problemas que puedan surgir en casa, lo mejor es contar con un seguro de hogar que incluya todas las coberturas que necesites.

5 pasos para arreglar un radiador que gotea

Si notas que los radiadores gotean no es estrictamente necesario llamar a un manitas profesional para solucionar el problema. En la mayoría de los casos estos aparatos se pueden arreglar sin conocimientos técnicos especializados.

Con estos 5 pasos podrías ahorrarte el dinero que cobra un especialista por el trabajo y el desplazamiento:

  1. Hazte con un sellador: Antes de nada, ve a la ferretería más cercana y compra una masilla o sellador de fugas. Es importante que aclares que lo necesitas para un radiador, de modo que te vendan uno especialmente diseñado para ello. Las masillas normales podrían no soportar las altas temperaturas de 70º u 80º que tienden a generar los radiadores. Aprovecha para comprar teflón, juntas de goma nuevas para cada llave, una lija y un par de guantes si es que no cuentas con estos materiales en casa.
  2. Identifica bien la(s) fuga(s): Pon en marcha la calefacción para asegurarte de cuáles son los puntos de fuga.
  3. Aplica el producto sellador: Una vez identificados los escapes de agua, apaga la calefacción y espera a que se enfríe para evitar posibles quemaduras. A continuación, abre el sellador para aplicarlo directamente y alrededor de cada fuga. Es recomendable hacerlo con los dedos utilizando guantes, asegurándote de esparcir la masilla de forma homogénea y con algo de presión para garantizar que se adhieran correctamente.
  4. Espera a que el sellador se fije: Dependiendo del tipo y la marca, el producto puede tardar más o menos tiempo en secarse por completo. Incluso si lo sientes seco al tacto, ten en cuenta que las capas internas podrían estar aún humedecidas, por lo que es mejor esperar un tiempo adicional para garantizar que se haya secado (y fijado) al 100 %.
  5. Cuida el acabado final: En este punto utilizarás la lija mencionada en un principio. Después de todo, aunque hayas aplicado muy bien la masilla, este material dejará un relieve que, más allá de lo estético, puede llegar a raspar la piel o la ropa al pasar muy cerca. En resumen, pasa la lija suavemente para dejar una superficie más lisa y uniforme.

Además de los goteos y las fugas, también es probable que el radiador sencillamente no genere calor. Si este es tu problema, basta con que abras un poco el grifo del purgador para dejar escapar posibles burbujas de aire que estén impidiendo su función. Que empiece a salir agua significa que el radiador ha sido purgado, el aire ha salido y puedes volver a cerrar la llave para encenderlo.

Además de mejorar su capacidad para calentar la casa, purgar los radiadores y arreglar las fugas son formas de ahorrar calefacción en casa, ya que necesitarás menos agua caliente.

Cómo reparar la llave de un radiador que gotea

Existe otro problema común asociado a las fugas de los radiadores, esta vez en las llaves de salida y entrada. Eso sí, en general arreglar un grifo de radiador que gotea es incluso más sencillo. Tan solo hace falta seguir estos 5 pasos para completar la reparación de forma eficiente:

  1. Drena el agua del circuito.
  2. Desenrosca las llaves.
  3. Coloca algo de cinta de teflón alrededor de la rosca.
  4. Opcional: Puede que sean las juntas de goma de las llaves las que hayan perdido su capacidad de sellado, en cuyo caso, en lugar de poner teflón, lo mejor es sustituirlas.
  5. Vuelve a enroscar las llaves.

Al igual que en el proceso anterior, es necesario esperar a que el radiador recupere la temperatura ambiente antes de manipularlo. Además, para este proceso recuerda tener a mano un recipiente donde depositar el agua del radiador.

Puedes ahorrar dinero en mano de obra reparando tú mismo estas pequeñas averías que, a fin de cuentas, suelen ser detectadas justo en los momentos que se necesita la calefacción. En este sentido, el tiempo que inviertes en encontrar a un profesional disponible (y vaya a tu domicilio) se reduce enormemente si te encargas de esto tu mismo. Además, ya cuentas con este conocimiento para futuras reparaciones de radiadores que gotean.

Es más, si eres una persona a la que le gusta el bricolaje estas labores te resultarán muy sencillas y gratificantes. Sin embargo, es importante que aprendas a prevenir fugas y goteos en tu radiador dándole un óptimo cuidado y realizando (o contratando) mantenimientos completos antes o después de cada invierno.

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