Inicio / HOGAR / Cómo quitar el mal olor de la nevera
HOGAR
  • Cómo quitar el mal olor de una nevera.

Cómo quitar el mal olor de la nevera

8 de abril de 2022

La nevera es un electrodoméstico que alberga una gran variedad de productos. Aquí encontramos todo tipo de alimentos: desde salsas y yogures y embutidos, hasta productos cárnicos y verduras. No todos los alimentos tienen la misma caducidad y si no estás pendiente, estos pueden descomponerse fácilmente y dejar su olor impregnado en el electrodoméstico hasta durante semanas. Los olores, desafortunadamente, tardan en ser evacuados.

Para el mejor cuidado de tu nevera y el resto de electrodomésticos de una casa lo ideal es contar con un seguro de hogar a todo riesgo que incluya todas las coberturas que necesitas.

Combatir el mal olor

Si no sabes cómo quitar el mal olor del frigorífico, empieza por armarte de paciencia y prepararte para hacer una limpieza a fondo. Los malos olores proliferan porque si no conservas bien los alimentos o sigues las recomendaciones, estos se descomponen fácilmente. Este mal olor puede venir de cualquier parte: de pescados en mal estado, de carne que compraste hace semanas y te has olvidado de ella, de verduras picadas y almacenadas en un tupper y que te has olvidado de su existencia.

No es de extrañar que, con el transcurso de los días y las semanas, comiences a notar que algunos alimentos que comes tienen un sabor y olor raro, como el de ese pimiento que picaste hace dos semanas y se te olvidó desechar.

Limpieza de la nevera

Sin duda alguna el primer consejo para quitar el mal olor de la nevera es hacer una limpieza a fondo. Esto conlleva la desconexión del electrodoméstico y retirar todas las bandejas y cajones del mismo. Para hacerlo deberás guardar los alimentos de tal manera que no se echen a perder. Por supuesto, comienza por deshacerte de las cosas que ya no sirven: esos yogures caducados o el tomate que compraste y que sabes que no vas a usar. 

Una vez hecho esto, procede a fregar las baldas y cajones con agua tibia y jabón. Para ello, ayúdate de un paño húmedo. También puedes aplicar vinagre al paño o hacer la limpieza con un preparado de agua y bicarbonato. 

Bicarbonato de sodio para limpiar

Una vez que has limpiado y secado todo (recuerda ayudarte de papel de cocina o de un trapo seco), coloca de nuevo todo en la nevera: cajones y alimentos. Puedes ayudarte de una solución de bicarbonato de sodio y café para atrapar el mal olor durante al menos 24 horas. Pasado este tiempo, retira el recipiente con la solución. 

Utiliza extractos

Si después de la limpieza tu nevera sigue teniendo mal olor, puedes aplicar algunos remedios caseros como los extractos de naranja y vainilla. Para ello es aconsejable mojar bolitas de algodón en extracto de vainilla y dejarlas durante un par de horas. Esto hará que el electrodoméstico tenga un olor fresco. Si la vainilla no es lo tuyo, entonces corta naranja en rodajas y colócala en un recipiente dentro del frigorífico: conseguirás un olor cítrico muy intenso. 

Consejos para el mal olor de la nevera de casa.

Utilizar carbón

El carbón es un remedio muy utilizado no solo para eliminar el mal olor de la nevera, sino también el ocasionado por las humedades. Para combatir los olores del frigorífico, colócalo en un recipiente en el interior del electrodoméstico y baja la temperatura de éste al mínimo. Sin embargo, para que el truco funcione, deberás abrir la nevera el mínimo posible durante unos tres días.

La patata absorbe el olor

Un remedio casero muy utilizado y conocido es pelar una patata y colocarla en el interior del frigorífico. Las patatas tienen propiedades absorbentes, pero es necesario cambiarlas cada dos o tres días para que pueda acabar con los malos olores.

Prevenir que el mal olor regrese

Una vez que has conseguido erradicar el mal olor del frigorífico es importante seguir una serie de recomendaciones para que no vuelva a aparecer. Comienza por regular la temperatura del frigorífico; la temperatura ideal es de entre dos y cinco grados centígrados. Si la nevera está más fría, desperdicias energía; si en cambio está más alta, solo aceleraría la descomposición de los alimentos. 

Por otra parte, permite que haya un flujo de aire en el interior del electrodoméstico. Esto hace que el frío pueda esparcirse de forma adecuada y llegar a todos los rincones. También tienes que almacenar los alimentos de forma adecuada: utiliza recipientes herméticos, ya que ayudan a preservar los alimentos por más tiempo. 

Otro consejo es revisar la nevera de forma periódica. Así sabrás cuándo un alimento está a punto de caducar o está ya en mal estado. En este sentido, te aconsejamos ser realista con tus compras. Compra solo lo necesario, evita comprar en grandes cantidades o cocina y almacena en tuppers, pues un alimento cocido tarda más en descomponerse. 

Riesgos de una nevera con mal olor

El mal olor en sí mismo no supone un riesgo para la salud. El problema es su origen, que puede esparcirse por la nevera y que, en realidad, se produce por la descomposición de los alimentos. Esta descomposición trae como resultado la aparición de moho u hongos que pueden contaminar alimentos en buen estado. 

Consumir un alimento que tiene hongos o moho puede derivar en intoxicaciones alimentarias. Esto se produce por comer alimentos que no están en buen estado, como la carne. Una intoxicación alimentaria también aparece por contaminación cruzada de microorganismos con esporas y alérgenos.

Aunque parece inofensivo, el moho puede indicar la presencia de ciertos microorganismos que resultan peligrosos para el organismo. Y es que el moho puede producirse por hongos y bacterias.

Calcula el Seguro de Tu Hogar