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Las motos pueden tener frenos de tambor o de disco. En este artículo nos centraremos en los primeros.
El mecanismo de los frenos de tambor resulta más económico. Este tipo de freno fue inventado Louis Renault en 1902 y, desde entonces, ha evolucionado para adaptarse a las últimas innovaciones y convertirse, así, en uno de los tipos de freno de moto más populares. Además, pueden instalarse también en combinación con un freno de disco.
Para conducir tu moto de forma segura es recomendable contar con un buen seguro de moto que incluya todas las coberturas que necesitas.
El freno de tambor de una moto consiste en un cubo que se coloca anclado a la rueda del vehículo sobre el que rozan unas zapatas cuando se presiona el freno.
La elección del tipo de freno tambor cuenta con algunas ventajas, como que son más económicos que, por ejemplo, los de disco. Si se busca un cierto equilibrio, es posible instalar frenos combinados, montando frenos de disco en la rueda delantera y frenos de tambor en la trasera.
El mecanismo del freno de tambor diseñado por Renault a principios del siglo XX es muy sencillo de comprender. Se instala un cubo, provisto por dos zapatas ubicadas en paralelo a las paredes del cubo en la rueda. En el interior del cubo hay una leva excéntrica que, al girar, empuja estas zapatas sobre las paredes del cubo y genera el frenado de la moto.
Cada una de las partes que conforman el freno de tambor en una moto tiene una función específica:
No existe un único tipo de freno de tambor, sino que es posible clasificarlos según distintos factores. Hace unos años existieron los de tambor central y lateral (actualmente en desuso), que se caracterizaban por la posición de la campana con respecto a la bujía de la rueda.
También es posible encontrar tambores en función del número de levas de accionamiento. Así existen tambores simples, de doble o cuádruple leva. En los tambores de dos levas, las zapatas no se fijan a un punto estático en un extremo, si no que los extremos son flotantes y se guían por una leva cada uno (esto no ocurre en los de tipo simple). Con la doble leva, la zapata tiene una aproximación paralela al tambor y ejerce más presión. El sistema de cuatro levas no es muy común, pero lleva cuatro zapatas y dos levas por cada lado del tambor.
Los frenos de tambor también pueden clasificarse según su funcionamiento. Estos pueden ser mecánicos o hidráulicos. En el caso de las motocicletas, se suele utilizar el sistema mecánico. El freno de tambor mecánico funciona cuando un cable activa las zapatas; el cable puede ser activado al pisar el pedal o por activar el freno manual. En los sistemas hidráulicos se utiliza un pistón.
El freno de tambor debe recibir un mantenimiento periódico para alargar su vida útil y evitar accidentes. Para ello, debe ajustarse la holgura del freno (sea este de pedal o de mano), que puede “soltarse” de más por el desgaste de las zapatas. Afortunadamente, el sistema cuenta con unos tensores que permiten regular las levas y ajustar la distancia entre las zapatas y el tambor.
Otra forma de cuidar el sistema de freno de la moto es sustituyendo las zapatas. Esto deberá hacerse cuando el recorrido del tensor ha llegado a su fin y la holgura que provocaba (en el caso anterior), ya no puede corregirse ajustando las levas. Aquí es cuando las zapatas deben sustituirse o, de lo contrario, podría dañarse la pista de frenado. Cuando el grosor de la banda de fricción ha reducido su límite de trabajo (este límite lo establece el fabricante), también será momento de sustituir las zapatas.
Adicionalmente, debe comprobarse de forma periódica el estado de los resortes, ajustar las levas y lubricarlas, así como hacer una limpieza al sistema de frenos utilizando un producto adecuado.